El paseo le ha traído hasta la Sala de Lectura y decide entrar.
Pocas veces ha entrado Nils en un edificio anterior a la Gran Catástrofe. A las casas de las Religiosas Naturistas, a la Sala de Lectura y a la Sala de Visionados, eso es todo, pero cada vez que lo hace, piensa que son bonitos, diferentes a los edificios nuevos tan iguales entre sí. No encuentra las palabras exactas para definir lo que siente, pero es como si en ellos hubiera más vida. Es difícil de explicar, pero se siente extrañamente cómodo e incluso, un poco más feliz.
Acostumbrado a espacios pequeños, la Sala de Lectura le parece un palacio. Piensa si en otras zonas las casas serán así, con techos tan altos y escaleras por todas partes. En un acto reflejo, siempre que entra a la sala principal de la sala de lectura, mira el techo, hay unos dibujos que imagina han sido pintados por personas muy altas con pinceles muy largos, y eso le hace sonreír.
Miles de pantallas le reciben en la Sala grande. En ellas, todos los títulos catalogados por temas. Él suele visitar las pantallas de literatura mágica o las letras de conocimiento del nuevo mundo, pero hay muchos más.
La literatura mágica le hace imaginar seres y mundos extraños. No sabe quién escribe esas cosas, los Entretenedores, supone. Personas divertidas que saben soñar. Nunca ha visto a un entretenedor, pero los imagina sonriendo y saludando a todo el mundo, con muchos amigos y, seguro, que siempre saben qué decir, no como él, que antes de hablar piensa tanto que, a menudo, se le escapa la oportunidad. Tal vez, piensa Nils, algunas de esas historias fueran reales antes de la Gran Catástrofe, pero eso es lo de menos.
Las letras de conocimiento del nuevo mundo explican la organización del nuevo mundo. Hay libros explicativos como El libro de Orden y otros sobre leyes y funcionamiento general de la ciudad. A veces, son algo pesados, pero es bueno saber cómo funciona la ciudad donde vives. No recuerda el título, pero leyó en uno de esos libros, por ejemplo, que la creación de desconfianza en los otros está penada por la Ley. Le gustó saberlo, porque la confianza, cree Nils, es algo muy importante. Casi todo es confianza. Si no confiaras en el conductor cómo podrías subir al metrobús; si no confiaras en quien cocina, cómo podrías comer; si alguien no confiara en él, no se atrevería a abrir la boca. No lo había pensado antes de leerlo, por eso le gustó. Sí, sin duda es muy importante confiar en los demás. Y, claro, la creación de desconfianza debe estar penada por la Ley.
No encuentra en qué libro se hablaba de ello; además, en todo lo que ha durado la estación oscura no ha leído nada, y prefiere uno de los libros mágicos. Señala en la pantalla dos libros de literatura mágica, pasa por el identificador su tarjeta y se dirige al mostrador donde le entregaran los dos archivos en un solo libro.
Al bajar la escalinata de la Sala de lectura se siente contento. El Castillo y Las Hadas, dos nuevos mundos que conocer en su bolsillo.
En los comedores el mismo silencio de siempre come con él. Mira a un lado y a otro con la furtiva alegría de verla. Tal vez, también ha cambiado de edificio. Es habitual el Traslado. No hay un tiempo fijado para ello que Nils sepa, pero, a veces, deben mudarse a otro barrio dentro de la zona gris. Los edificios son iguales, sólo cambia el trayecto al trabajo y las personas que te rodean en la calle y en los comedores. Nunca ha entendido para qué sirve el Traslado, pero para él que apenas conoce a nadie, no le supone ningún problema. Nils ha vivido en tres edificios distintos, aunque exactamente iguales. Éste es, tal vez, el que menos le gusta, ya que en los comedores el ruido irritante de las luces le es muy molesto. Un momento, ahora que lo recuerda, Nils siente que también ese ruido estaba en los otros comedores. Así que, realmente, piensa, no le supone ningún problema el Traslado, aunque siga sin entenderlo.
Ella no está, las mismas caras silenciosas, las mismas que no le devuelven la mirada, las mismas que fijan sus ojos en el plato. Y se sorprende a sí mismo con un recién estrenado sentimiento de soledad. ¿Se puede conocer la soledad sin haber conocido la compañía? Soledad que se mezcla con la ilusión de haberla visto. Sí, es posible sentir contradictoriamente. Y mientras rebaña el plato se siente diferentemente feliz. Las sensaciones que uno puede llegar a experimentar le parecen una aventura. Algunas son tan nuevas que no tienen nombre, que ni siquiera han sido catalogadas en los muchos libros que ha leído. Duda si aprovechar la luz irritante, pero intensa de los comedores y quedarse leyendo un ratito, pero no le apetece. Ahora no puede desprenderse del rostro de ella y prefiere ir a dormir con eso en su cabeza, algo así quizás consiga hacerle soñar.
Recorre la calle y entra en su edificio. Introduce la tarjeta de identificación en la puerta de entrada y más tarde en uno de los cinco ascensores del pasillo izquierdo. Al llegar a su estancia, la número 27, Nils Vincent Chesterton piensa que el rostro de ella le es familiar, tal vez de pensarlo tanto. Siente que no puede acceder a sus recuerdos sin que suene esa canción, pero cree que si pudiese detener la música dentro de su cabeza, aparecería algún recuerdo que le dijera quien es y porque, aunque no se atreve a buscarla, desea que esté allí donde va.
[Leer capítulo Nueve : La gran idea]


2 comentarios:
mmm... Nils experimentando nuevas emociones... tan tierno como un niño. Me gusta la idea de que los cambios empiecen en él antes de que pase algo en el exterior; nada más que la mirada de alguien como desencadenante...
Quiero maaaasss!!! Que cortos se me hacen los capítulos!!!
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